benarrollo guadalmarLos Amarillos afrontaban su segundo choque liguero consecutivo fuera de casa con ganas de sacar los tres puntos ante un equipo que ocupa las partes bajas de la tabla. El campo del Benarroyo no presentaba su mejor entrada de aficionados, puesto que la hora del partido y el frío no eran un buen acompañante auque poco a poco se acercaron algunos curiosos a la cita.

El Guadalmar afrontaba con numerosas bajas importantes en este encuentro, tantas que hubo que subir a 3 cadetes al equipo juvenil para al menos tener algún cambio en el banquillo.

Una vez comenzado el partido, el Guadalmar empezó dominando aunque el Benarroyo también lo intentaba pero sin mucho éxito. Los Amarillos creaban ocasiones hasta que en el minuto 11 Miguel Marín engancha un buen balón en la frontal de área y bate al portero local, 0-1. El Guadalmar tomaba ventaja en el marcador y los locales estaban sometidos al buen juego del Guadalmar. Los Amarillos dispusieron de numerosas ocasiones para marcar el segundo del partido pero no fueron capaces de materializarlas y llegaron al descanso con el 0-1 a favor del Guadalmar.

Tras la reanudación del partido, el Guadalmar siguió la misma dinámica del la primera parte durante los primeros minutos de la segunda mitad. Como viene siendo habitual, a los Amarillos les dio el bajón en la segunda mitad y el Benarroyo consigue marcar el 1-1, que ponía el empate.

Tras el gol varios aficionados del Benarroyo se dedicaron a tirar petardos al portero del Guadalmar, el árbitro viviendo en un mundo ajeno al partido se desentendió y no paró el encuentro hasta que uno de estos cae y explota al lado del portero, ahí es cuando el árbitro para el partido para avisar al delegado de que paren de hacer dicho actos. Desde mi opinión el árbitro debió de avisar cuando cayó el primer artefacto y no cuando explotó al lado de este.

A raíz de estos hechos, lo que conocemos por fútbol desapareció del partido y el árbitro se convirtió en el protagonista del encuentro. El árbitro pita una falta a favor del Guadalmar donde el jugador Amarillos es expulsado sin ningún motivo. En este mismo acto se produce una conversación entre el entrenador local y el árbitro en la cual el entrenador también sale expulsado. Tras estos acontecimientos el árbitro se dedicó a pitar faltas absurdas y fuera de juegos inexistentes para ambos equipo. Tanto el Benarroyo como el Guadalmar acabaron desquiciados por la pésima actuación arbitral en la que solo se pudo ver 20 minutos de fútbol, los 25 minutos sobrantes el protagonista fue el árbitro. El partido acabó con el 1-1 y los Amarillos pasaran las navidades en el 8º puesto de la clasificación ya que este partido ha sido el último antes del parón navideño.

El Siguiente partido se disputará en Enero contra el CD Lauro, equipo que actualmente ocupa el 2º lugar de la clasificación.

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